Marilyn Manson “The Pale Emperor”

Marilyn-Manson-The-Pale-Emperor-Artwork-2015

Puntuación: ***

Durante sus más de 20 años de carrera, Marilyn Manson ha combinado música e imagen de un modo más cercano al pop que al rock. Al igual que ocurre con algunas personalidades del mundo pop, alrededor del personaje que diseñó allá por los años 90, en ocasiones se desdibujan las líneas que separan realidad y ficción. Infinidad de comentarios, críticas, alabanzas y leyendas han circulado sobre su figura, olvidando muchas veces lo más interesante de su existencia: la música.

Como si de un trago de tequila se tratase, para muchas personas que vimos nacer el mito de Manson a una edad temprana, las impresiones sobre el mismo han evolucionado de la repulsión inicial a la fascinación posterior. Y es que resulta inevitable haberse sentido motivado cuando suena alguna de sus canciones más celebradas o de sus personales versiones de temas ajenos.

Por alguna extraña razón “The Pale Emperor” tiene un aura de retorno a lo más alto, teniendo en cuenta que muchos de sus antiguos fans no piensan que sus últimos trabajos hayan estado a la altura de aquellos “Antichrist Superstar” y “Mechanical Animals”, por mencionar dos de los álbumes de su época dorada.

El inicio de su noveno disco de estudio no podía ser mejor: “Killing Strangers” es un medio tiempo que podría pertenecer a la banda sonora de “The Purge”, con una letra cuya interpretación puede oscilar entre la crítica a la obsesión norteamericana por las armas de fuego y la desesperante demencia de un psicópata al uso.

Algo más cañera es “Deep Six”, elegida como single principal del álbum. Al igual que en el resto del álbum se nota un mayor acercamiento al hard rock que al sonido industrial de algunas de las grabaciones previas de Manson.

0

La primera mitad del disco despierta entusiasmo, al contener temas con mucho gancho y una producción que, aunque peque de convencional, transmite mucha seguridad de un artista que hace que lo bueno parezca fácil.

El mayor enemigo de “The Pale Emperor” es que la parte final del álbum no está a la altura de las expectativas iniciales, salvo por “The Devil Beneath My Feet”. Sin llegar a tener ningún momento vergonzoso ni mediocre, sí se desinfla poco a poco en los últimos cortes. Es como si la primera parte prometiese un clásico (geniales “The Mephistopheles of Los Angeles” o “Third Day of a Seven Day Binge”) y el final lo sentenciase a quedarse en un trabajo solamente bueno.

En conclusión, “The Pale Emperor” es un álbum recomendable, que no defraudará a quien le guste Marilyn Manson pero tampoco parece que vaya a enganchar nuevos seguidores. No faltan referencias a ritmos del pasado, pues no se plantea como punto de inflexión musicalmente hablando, pero se disfruta de su escucha, especialmente a un volumen considerable. Además, algunas de sus canciones deberían figurar en las mejores listas de reproducción de rock actual. No nos equivoquemos, todo parece indicar que queda Marilyn Manson para rato.

Escrito por Ártico

Anuncios