Cómo sobrevivir a la campaña electoral o (¡Evaristo Presidente!)

Gatillazo_Jaime_Sanchez

Por Francisco Lirola

El pasado 31 de enero Podemos presumía de músculo y daba el pistoletazo de salida ¿Para qué? Para un año electoral que nos viene cargado como la última copa de la noche, la que por la mañana te arrepientes de haberte pedido.  Este 2015 nos tocaban en principio dos procesos electorales:  autonómicas y municipales en mayo y generales a finales de año. Las justas y necesarias (muy necesarias). Eso nos aseguraba ya un año de mítines, eslóganes  del País de las Maravillas y besos a bebés. Con las elecciones andaluzas y catalanas (¡Sorpresa!) se suman cuatro jornadas electorales como los cuatro jinetes del Apocalipsis.

Evaristo Páramos lleva desde 1979 siendo la rabia de los sin voz, y entre sus dianas habituales encontramos a nuestros queridos políticos que ahora nos piden su atención. Si estás harto de la hipocresía de estos falsos demócratas, en esta pequeña lista te traemos los himnos para luchar contra ellos. Porque nos queda un año muy largo.

 

-Insultos varios (Gatillazo)

Carrusel de hostias nada más empezar. “Falsos demócratas, jetas y ladrones” son los calificativos más suaves que el patriarca del punk español utiliza para referirse a nuestros buenos políticos que ahora nos ponen la buena cara en vallas publicitarias y carteles pegados sin pudor ni vergüenza por toda la ciudad. Muchos no han querido saber nada de nosotros en cuatro años.

Los políticos no nos caen bien. El nivel de confianza de los españoles en sus políticos es el más bajo de la década, según la última Encuesta Social Europea. Nos han fallado y no solo nos han perdido a nosotros, también ponen en peligro la democracia. La idea de que los políticos son todos iguales, igual de malos, es nociva, es la mejor baza del neoliberalismo para quitar poder al Estado y dárselo a los mercados. No les sigamos el juego.

 

-Jota de la derrota (Gatillazo)

A comienzos de la crisis actual, antes de Podemos y del 15M, los trabajadores españoles empezaron a darse cuenta de que estaban solos. Partidos y sindicatos se olvidaron de ellos. Poco podían hacer si los que debían protegerlos y defenderlos los abandonaban, la batalla estaba perdida. Los Mercados exigían más y más sacrificios y nuestro gobierno socialista debía cumplirlos.

Esta año la situación podría cambiar, pero mientras la izquierda se sigue dividendo y escindiendo se olvida de sus objetivos y la deja ya molida frente a la derecha. Me da igual que vengáis desde los movimientos ciudadanos o en la política tradicional, si sois del 15M o del 25S, de abajo o de los lados, necesitamos unidad para crear un Frente de izquierdas que tenga verdaderas oportunidades de tumbar a los partidos tradicionales, PPSOE, al bipartidismo, al Régimen del 78 o como prefiráis llamarlo. No os desviváis por las siglas, el objetivo de esto es la gente y no que el partido se llame Izquierda Unida, Podemos o Ganemos. Luchar,  crear y construir poder popular es lo que tenéis que hacer, no pelearos por ver cuál es más democrático y transparente.

 

-Ultras (Gatillazo)

Lo estamos viendo en Europa. Nikos Mijaloliakos, líder de Amanecer Dorado, celebraba desde la trena (condenado a prisión preventiva junto a otros siete diputados del partido) los buenos resultados en las última elecciones griegas en las que el partido alcanzó el tercer puesto con el 6,3% de los votos. En Francia Marine Le Pen sube  puestos en las encuestas escalando la pila de muertos de Charlie Hebdo. Los antisistema comparten en redes sociales los discursos de Nigel Farage en el Parlamento Europeo, donde representa al UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido), un partido que defiende la expulsión de todos los inmigrantes y el cierre de las fronteras. Pegida recuerda a Alemania sus años más oscuros. En Ucrania triunfa un golpe de Estado orquestado en buena parte por el partido nazi Sovoboda y resulta que el malo es Putin. Los nietos del fascismo europeo han sabido mantener vivo su legado hasta tiempo más propicios.

En España no tenemos un gran partido de extrema derecha con verdaderas opciones para alcanzar el Gobierno, pero tenemos a Albert Rivera, la esperanza blanca de la derecha, tonteando en sus años mozos con las Águilas de San Juan y los brazos en alto, y a VOX, un partido fundado en la idea de que el PP no es lo suficientemente de derechas. Y no nos olvidemos de los que ahora nos gobiernan, un partido creado por franquistas que una soleada mañana decidieron que habían sido demócratas de toda la vida y cuyas juventudes tienen unos curiosos referentes. Estos mismos son los que ahora se presentan como el orden frente al caos que supondría cualquier otra opción y se llaman a sí mismos demócratas mientras sacan adelante una Ley Mordaza. Nuestros “ultras” se esconden muy bien y evitan las etiquetas tradicionales, pero que no te engañen.

 

-La solución final (LPR)

Todos los años electorales hay bajas, algún personaje se cae de las listas y pasa a un segundo plano. Este año los mundos de la política municipal y el humor estarán de luto por la pérdida de una figura referente para ambos. Hablamos de la seguramente peor regente de la historia de Madrid, la de las peras y las manzanas, la que puso en su currículum que tenía un nivel medio de inglés. Damas y caballeros, Ana Botella abandonará el edificio. Pero no hay de qué preocuparse, su puesto podría ser ocupado por Cristina Cifuentes o Esperanza Aguirre, para asegurarse de que Madrid sea una ciudad limpia de perroflautas para que las gentes de bien se gasten el dinero en Fuencarral sin mala conciencia.

En esto último la señora Botella se ha empeñado en especial. Como alcalde y buen burgués ha cumplido su trabajo haciendo todo lo posible para terminar de joder la vida de los mendigos. El mobiliario urbano de Madrid es un buen ejemplo, con bancos diseñados para que sea imposible tumbarse en ellos. Siguiendo las políticas de su sucesor, Alberto Ruiz Gallardón, encargó un estudio en 2012 para tener localizados a los sin techo. En 2010, cuando ocupaba el cargo de delegada de Medio Ambiente, culpaba a los indigentes de dificultar los trabajos de limpieza. Ana María Botella Serrano es la típica madrileña pendientes de perla de familia bien y colegio de monjas, correcta, sonriente, de esas que te miran con asco si vives al sur de Atocha. Como buena católica repugna el aborto y siente mucha lástima por los más desfavorecidos. Y para dejar de pasarlo mal pues mejor quitarlos de en medio y no verlos, no vaya a ser que a los directivos de Caja Madrid les dé cargo de conciencia. Evaristo Páramos lo dice, su riqueza es causa y consecuencia de la miseria de otros ¿Quienes sobran realmente? Contestaos vosotros.

 

– No somos nada (LPR)

Desde el estallido del 15 de marzo de 2012 el tradicional bipartidismo de nuestro sistema se convirtió en el enemigo número uno de la democracia. Ese fue uno de los argumentos de Rosa Díez para fundar UPyD, y regenerar la democracia con caras nuevas frente a los anclados en el sillón. Ella, que lleva en la política desde 1979. En fin.

Antes del “PSOE, PP, la misma mierda esLa Polla Records ya nos lo advierten: ellos no están ni con el Partido Popular ni con los traidores del PSOE, no son nada. A los más jóvenes, los que éramos muy jóvenes para participar en el 15M y ahora tenemos edad para votar, se nos quedó ese mensaje, que lo de siempre ya no valía, y en muchas conversaciones sobre el tema, ahora que se acerca, muchos dicen que no saben a quién votarán, pero que no será ni al PSOE ni al PP. El voto muchas veces es más por castigo que por convicción. Los de Salvaterra ya lo decían en 1986, pero el sentimiento sigue vivo y más fuerte. Nos desengañaron muy jóvenes.

 

-Bonus Track: Ellos dicen mierda (LPR)

Viñarock, 2003, era la última vez que La Polla Records subía al escenario en Villarobledo. Tras tocar el Cara al culo, una bonita versión del himno de José Antonio, la música se apagó, y la menuda figura de Evaristo se levantó un estribillo que se ha convertido en himno, “lo llaman democracia y no lo es“, tal y como se corea hoy en día en las manifestaciones.

Ellos dicen mierda salió en 1990, la canción está marcada por la indignación, el desánimo de enfrentarse a un sistema hostil, en el que “mogollón de gente vive tristemente” y mueren muy democráticamente, es un grito de hartura, como el de Peter Flynch en Networw. Veintidós años después las cosas se han vuelto mucho más locas. Es triste que este tema no haya perdido vigencia, demuestra que no hemos avanzado nada. De hecho, los problemas de hace veinte años era pequeños en comparación con los actuales. Por eso, hasta que el mundo no cambie, hasta que se acaben las injusticias, tenemos que seguir escuchando estas canciones que son testimonios del pasado, para aprender para el futuro. Por que las luchas de ayer continúan hoy.

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