Jazmine Sullivan “Reality Show”

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Puntuación: ****

Es un caso particularmente llamativo el de la Sullivan. Con tan sólo 23 años, su álbum debut “Fearless” ya contaba con 7 nominaciones a los Grammy, excelentes críticas y unas ventas nada desdeñables. Dos meses después de publicar su siguiente trabajo, “Love Me Back”, y en plena efervescencia de su carrera, anunció un retiro indefinido de la industria de la música. A pesar de los éxitos cosechados, su nombre sigue siendo desconocido para el gran público y muy valorado por la crítica.

En este contexto y tras más de 4 años sin publicar, lanza su tercer trabajo discográfico: “Reality Show”. El título no debe confundirnos, y no lo hará si se interpreta literalmente. Las historias que relata son reales como la vida misma, pero es el sarcasmo en el que las envuelve lo que las convierte en una especie de números circenses.

Empezando fuerte con el primer sencillo del álbum (“Dumb”), Jazmine retoma el papel de dama herida y despechada que ya mostró en algunos de sus temas más populares (“Bust Your Windows”, “10 Seconds”). En esta ocasión, percusión y coros apoteósicos aportan grandilocuencia al reproche constante que arroja con sus palabras.

Tras un par de cortes de escucha agradable, pero más flojos, el álbum cobra fuerza con “Silver Lining” y la menos convencional “#HoodLove”, en la que ofrece fidelidad por encima de la ley, sobre una base urbana que mira hacia un R&B más contemporáneo. Jazmine Sullivan es consciente de sus cualidades y no sacrifica lo melódico a cambio de innecesarias ostentaciones vocales. El inicio de “Let it Burn” evoca al mejor Stevie Wonder, para desarrollarse en un tono retro pero nada anticuado, con partes recitadas que recuerdan ciertos éxitos de Diana Ross. En “Veins” enferma de amor, confesándose adicta a una relación tóxica. Es uno de los temas más sexis, oscuros e interesantes del conjunto.

La cima de “Reality Show” llega con “Forever don’t Last”. Es la balada desgarrada por excelencia, con un toque acústico y una sencillez que permite a la Jazmine cantante ofrecer una de las mejores interpretaciones del álbum. No se queda atrás “Stupid Girls”, el tema más pop, divertido y pegadizo. El ritmo recuerda en cierta manera a “Don’t Make Me Wait”, de su segundo álbum, pero con un tono más grave y burlón. Es un potencial favorito para sus fans.

El único corte con tintes disco es “Stanley”, al que suceden la melancólica, aunque cargada de reafirmación personal, “Masterpiece (Mona Lisa)” y el perfecto broche final “If You Dare”, con estribillo gancho, ritmo electrizante y aura de himno.

En su conjunto, “Reality Show” es desde ya uno de los álbumes de R&B imprescindibles de 2015. Le falta alguna guinda más para ser impecable, como lo fueron sus dos trabajos anteriores, pero se compensa con una producción acertada, unas melodías que ganan tras varias escuchas y una ejecución vocal perfecta. Si “Fearless” fue la revelación y “Love Me Back” la reafirmación, nos encontramos ante la consagración de una de las figuras clave en la industria discográfica de principios de siglo con un trío inicial de álbumes impresionante…

Escrito por Ártico

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