Uno de los últimos cuentos de Félix Romeo

Por José Manuel Sánchez Moro

felix romeo

En un intento más de aunar la cultura portuguesa con la extremeña, en 2011, nació, dirigida por Antonio Sáez Delgado y al amparo de la Editora Regional de Extremadura, Revista Suroeste. De periodicidad anual, sus ediciones que se presentan en Lisboa o Madrid, reúnen a los mejores literatos de España y el país vecino, con el que Extremadura hace frontera. A aquel primer número asistieron, entre otros, el señor Fernando Aramburu, Gamoneda y Félix Romeo. Por alguna publicación (fueron pocas) de la semana pasada recordé vivamente al último, del que hará una semana que se cumplió el tercer aniversario de su muerte. Un infarto a los 43 años. Me ha acompañado en estos días la visita a mi ciudad de estudios de un amigo de la infancia. Hablamos de todo, incluso hice referencia a Félix Romeo y a su “Amarillo”. Aquel suicidio de Chusé Izuel que dio argumento a una novela. Rápidamente mi amigo acertó a referirme una historia semejante. Compañeros de piso que han de afrontar la realidad inesperada del suicidio de uno de ellos. En el caso del susodicho, hubo hasta de abandonar sus estudios, y ahora camina solo, no habla y recibe tratamiento psicológico. Más entero en lo psicológico, a este asunto le debió Félix Romeo su “Amarillo”.

Se añade una señal más para que le brindase este artículo a Félix Romeo. Es el coloquio que mantengo con un profesor. Hablamos de todo. Futuras presentaciones de libros, revistas, hombres del mundo, Sáez Delgado y Suroeste. Me comentó que a Félix Romeo lo llamaban “el vikingo” y que, en efecto, estuvo en aquel primer número de Suroeste con un cuento que debió de ser de sus últimos escritos. Aquí encontráis el cuento, relato, investigación, no exenta de esa coquetería crepuscular que caracterizó a sus escritos. Un listado de literatos que una vez, por distintas –a cual más rocambolescas- razones, cometieron un asesinato. De Pedro Almodóvar, de entre Franco, Mao y Horacio Quiroga, resalto a al escritor bohemio Alfonso Vidal y Planas que, en las antiguas instalaciones del Joy Eslava en Madrid, las hizo de asesino.  

Aquí el cuento que fue uno de los últimos de Félix Romeo:

http://revistasuroeste.wordpress.com/2011/02/15/felix-romeo/

 

Anuncios