¿Una nueva forma de hacer política?

Por Miriam Puelles

pedro_sanchez de sport

En las últimas semanas un giro en la política de nuestro país ha provocado innumerables comentarios, críticas y halagos. La figura del líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha sido expuesta mediáticamente a partir de sus diferentes apariciones en varios programas de nuestra televisión. No obstante, ¿ha sido una postura adecuada? ¿Debería haber evitado la llamada en directo en ‘Sálvame’? ¿Estamos acudiendo a una nueva entrega del populismo que el propio Sánchez criticaba? ¿Por qué nos sorprende tanto que un político acuda a los medios para hacer campaña? ¿Es esta la primera vez? ¿Será esta la última? Para poder abordar el tema remontémonos a los hechos, remontémonos al origen del revuelo.

Hace unas semanas, Pedro Sánchez cancelaba una entrevista a última hora en el programa ‘La Sexta Noche’, lo cual supuso un gran revuelo por la “falta de respeto” del secretario general del PSOE hacia el espacio y su audiencia, tras haberlo anunciado a bombo y platillo durante toda la semana.

No obstante, pocos días después, la cadena principal del grupo Atresmedia se llevaba el premio al promocionar una entrevista “en exclusiva” (porque eso de que sea exclusiva llama la atención y realza el poderío de cualquier cadena, es decir, les gusta soberanamente) de Gloria Lomana a Pedro Sánchez. Pero, ¿qué sacó el espectador del encuentro? Poco o nada. Escasos comentarios con tendencia al mitin común que de manera repetitiva los políticos establecen en su campaña. Aburrió y se notó.

Sánchez sabe que la televisión tiene una fuerza suprema en cuanto a la captación de votos, de eso no cabe duda, y con la entrevista en los informativos de Antena 3 no había logrado el objetivo a gran escala. El target de la cadena no abarca el global de la población y, para llegar “al pueblo” ha de tocar todas las ramas. Y aquí, justo aquí, entra Jorge Javier.

Como si de una tarde cualquiera se tratase, en el programa ‘Sálvame’ hablaban sobre la polémica del ‘Toro de la Vega’; esa “fiesta” taurina que ya nos ha dejado bastantes momentos televisivos, no sólo por sus denuncias, sino por declaraciones como las de la gran Mariló. Sin embargo, eso es otro tema.

En cualquier caso, entre sobaos y productos tradicionales, los tertulianos del programa de Telecinco irrumpieron su calma al comprobar que un ente quería entrar en directo, una llamada, un bombazo. Pedro Sánchez contactaba por teléfono con Jorge Javier para replicar la postura del PSOE con respecto a esta práctica, asegurando que su partido propondría un proyecto contra el maltrato animal. Y el revuelo ya estaba montado.

Las RR.SS. echaban humo, ardían en comentarios sobre el acto. “¿Cómo un político puede llamar a un programa de semejante calibre?”, “es lo que me faltaba por ver, Pedro Sánchez en Sálvame”, y otros tantos tweets similares abarrotaron los TL de toda España convirtiendo #PedroResponde en TT. ¿Había sido un gesto premeditado o casual? ¿Una gran estrategia política o un simple método de autodefensa?

pedro-sanchez con pablo motos

Pedro Sánchez se divierte con Pablo Motos en “El Hormiguero”

Unas pocas horas más tarde, cuando el público todavía no se había recuperado de la noticia, el propio Sánchez reapareció, esta vez sí tras acuerdo popular, en ‘El Hormiguero’. Una cara más desenfadada, cercana y amena, hacia una audiencia mucho más generalista le estaba esperando. ¿Acertó con el programa en esta ocasión? ¿Qué diferencias existen entre ‘Sálvame’ y ‘El Hormiguero’ para que en uno sea criticado y en otro aclamado? 

Internet hablaba y el líder del PSOE monopolizaba todos los comentarios. El problema, el gran problema, es que muchas personas no vieron en su acto la gran estrategia de captación de votos que maniobró sublimemente. Y el por qué es sencillo.

Con las tres apariciones en los distintos espacios, tanto de Antena 3 como de Telecinco (casualidad que sean las privadas con mayor audiencia de nuestro país), abarcó el global del target potencial. Es decir, los informativos de Antena 3 atraen a un público familiar, adulto y de clase media/media-alta/alta con tendencia conservadora; ‘El Hormiguero’, por su parte, se distingue por el amplio abanico de edades que lo consumen, aun con una mayoría joven que contrarrestaría y complementaría a la entrevista de Gloria Lomana; y, por último, la joya de la corona, ‘Sálvame’, se centra en un target femenino, con más de 55 años y de clase media baja/baja.

Simplificando y analizando el global de sus apariciones, añadiendo la gran audiencia que estos poseen, ¿todavía debemos seguir pensando que obró mal? Si nos basamos en que la estrategia del político consiste en la captación de votos, la utilización de los medios de comunicación de masas se predispone como un arma de especial relevancia a la hora de lograr el objetivo. Sánchez no optó por programas de La 2 (no le vería nadie), sino por aquellos que tienen una gran repercusión en su directo y en las RR.SS. Con independencia de la ideología de cada persona, y visto desde una perspectiva estratégica, la maniobra ha sido magnífica.

Sin embargo, estas apariciones no han convencido a una población que ha criticado su actuación de “populista”; precisamente la misma palabra que el propio Sánchez utilizó para denominar las continuas inclusiones de Pablo Iglesias en televisión.

Ante el nuevo frente abierto, éste se ha defendido alegando que “los políticos tienen que llegar a programas que tienen tanta audiencia”, no obstante, en nuestro país este hecho no se encuentra del todo popularizado (como hemos podido comprobar).

En países como EEUU, Francia o Italia, los políticos acuden a los programas de televisión como un modo de acercarse al pueblo, una forma de llegar más allá que el simple discurso que han de repetir en los distintos mítines. Los medios de comunicación y las RR.SS. llegan de manera inmediata a un mayor número de votantes potenciales, y eso interesa si se quiere lograr un objetivo. En cada lugar se predispone diferente, sin embargo, ¿qué hubiese sido de Obama sin su popularidad en internet? ¿Y de Berlusconi sin sus incesantes apariciones en televisión? La pequeña pantalla tiene el poder de cambiar la perspectiva global de la población sobre un asunto, tema o persona, y éstos lo saben. Los medios de comunicación pueden convertirte en un líder en cuestión de segundos, al mismo tiempo que catapultar tu carrera si cometes el mínimo error.

España se encuentra en pleno descubrimiento de estos fenómenos populares (“en pañales” que se diría popularmente); y es que comenzamos a dar los primeros pasos. Pero, en cualquier caso, y como reflexión final: ¿será este el inicio del cambio? ¿Será esta una nueva forma de hacer política?

Pedro_Sanchez

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