Pilar Requena: “La información es un tesoro muy preciado que últimamente se está perdiendo” (Entrevista)

Por Miriam Puelles

Pilar Requena

Las paredes huyen del color y se adentran en el cemento, en un gris cansado que bien podría recordar a tiempos pasados, históricos, como los que esos cuatro muros han vivido a lo largo de los años. Nos encontramos en una habitación pequeña con iluminación escasa, única y cenital, interrogándonos qué hacemos allí y por qué. El espacio parece hostil aunque Pilar se encuentra como en casa. Al fin y al cabo, ¿en qué lugares peores se habrá adentrado? Cubrir guerras como la de Georgia o introducirse en el fondo de Afganistán da lugar a entender que su carrera periodística no ha estado centralizada en el glamour, sino en el conflicto, en el internacional.

Pilar Requena es ya una veterana de RTVE con más de veinticinco años de trabajo en la pública. En la actualidad es reportera del programa ‘En portada’, no obstante, ha sido corresponsal en Berlín además de informar desde varios frentes abiertos. Asimismo, es autora del libro ‘Afganistán’, un profundo análisis de la historia y actualidad de un país muy conocido mediáticamente aunque desconocido popularmente.

Sincera, directa y sin tapujos, nos habla de su profesión, de la actualidad y del mundo que nos rodea. Lo conoce bien.Tal vez por eso se sienta como en casa, tal vez el mundo sea más gris que esta habitación; y queremos saberlo.

¿Dónde hay más propaganda, en la política o en el periodismo?

Depende a lo que te refieras. En el fondo es lo mismo. El político hace no pocas veces propaganda y si el periodista se deja pillar también está haciendo propaganda. La pregunta es:¿a qué llamamos ahora periodismo? ya que en Ucrania, por ejemplo, el PR de Euromaidán equivale a un Public Relations que lo que hace es propaganda. Entonces, ¿eso es política o periodismo? ¿Las RR.SS. utilizadas por determinados individuos son propaganda, periodismo o información? Estamos en una nueva realidad y nos tenemos que acostumbrar a filtrar. Hay propaganda en ambas partes pero el político es quien más propaganda hace. El periodista no debe hacerla nunca.

No debería pero existen casos donde se ha dado por muy profesional que sea el periodista. ¿Cómo se puede lidiar contra ello?

Hablaríamos de manipulación de la información. La propaganda tiene un objetivo y unas características muy claras,  la manipulación es cambiar una información de manera que se oculta la verdad o se tergiversa con unos fines determinados. La propaganda es un mensaje concreto con un fin concreto. ¿Qué es peor? Tanto en el caso de los políticos como en el de los periodistas es terrible, pero en el caso del periodista es bastante peor porque se le suponen una honestidad y credibilidad porque se le considera que actúa de reequilibrio y también de vigilante del poder. El periodista está para vigilar al político, de modo que si el periodista la hace perderemos realmente el servir de control y de reequilibrio de los poderes en una democracia.

En el libro ‘Queremos saber’ aseguras que el “periodismo internacional es el más fácil de manipular”. ¿Existe en nuestro país una manipulación informativa?

Sí, pero tampoco es generalizada. Habría que ir caso por caso y no me gustaría entrar en cada caso.

Entonces, ¿las numerosas críticas que TVE está recibiendo son acertadas?

Muchas de ellas sí. Ahora mismo el Consejo de Informativos es el órgano que está ejerciendo la labor de llamar la atención a la dirección. El problema es que no hay un proyecto de televisión pública. Los informativos están fallando porque no responden a lo que demanda la sociedad, están desorientados con mil noticias descontextualizadas y centralizadas en los sucesos y casos de sociedad. Yo creo que en general está habiendo mucha desinformación en muchas cadenas y medios. Cosa, por otra parte, que no sé si es consciente o simplemente producto de la ignorancia o de un producto mal hecho. La información es un tesoro muy preciado que no debemos perder y que últimamente se está perdiendo. Tal vez el producto no sea el que espera la sociedad española, y eso te lo tienes que preguntar. Aun estando informada no se tiene la capacidad suficiente para retener, y así es muy fácil de manipular.

¿Se están espectacularizando?

Desde hace mucho tiempo. Lo que pasa que ahora en unas cuotas muy superiores, tanto del orden como en el desconcierto. Recuerdo un telediario donde se hablaba de las consecuencias de las sanciones de Rusia a los agricultores españoles, iba en el primer bloque, y la pieza  sobre Ucrania iba en el de internacional. ¡Debería estar todo seguido! Esas son cosas por las que notas que es un producto mal elaborado. Además, hoy día la audiencia potencial ha tenido la posibilidad de informarse en las RR.SS. de lo ocurrido. Lo mismo ocurre con muchos medios impresos. Si me vas a ofrecer un “corta y pega” del día anterior no me sirve. Si ofreces historias, contextualización, ese plus; entonces, sí. No me vale que cambies las caras del telediario. Estas pueden vender el producto mejor o peor, pero si el producto está mal da igual la cara. Y no nos damos cuenta de que el problema está en el concepto.

Has hablado de que no sólo en esta época ha habido una manipulación en TVE. Llevas más de 25 años trabajando en la cadena, ¿cuál fue la peor?

Yo siempre he dicho que TVE es un microcosmos dentro de un macrocosmos que es la sociedad española. Vivimos lo mismo que el resto pero en el ámbito periodístico audiovisual en este caso. Si ellos sufren económicamente, nosotros también. Da igual la época y quién estuviese en el poder. Siempre ha habido alguna manipulación, de una manera u otra, que viene dado por el hecho de que es una televisión pública que termina dependiendo del gobierno del turno. Aun así, debo decir que en internacional nunca he sido forzada a manipular ni nada. Yo he tenido mucha libertad y he hecho lo que consideraba que era televisión pública: hacer una información honesta, con fuentes contrastadas y donde se diese voz a todas las partes.

¿Cómo reaccionarías al ver que en una clase universitaria sobre televisión, al preguntar si alguno de ellos pagaría un canon para financiar la televisión pública,  nadie levantase la mano?

Pues que no sé qué hacen en una facultad de Ciencias de la Información. Si ellos no se consideran responsables de lo que es la información desde los medios públicos… si es un futuro periodista o comunicador y no lo tiene claro me parece preocupante. Y no sólo hablando de un hipotético canon, sino de cualquier modo de financiación. Si desde los centros públicos no defendemos lo público, mal vamos en este país. Y en España nos falta mucha conciencia de estado; de saber que es público y de todos, y que tenemos que cuidarlo. Hay que pelear porque la televisión pública sea de calidad. Si en vez de eso dicen “que la cierren” pues después vendrá la sanidad, la educación y nos encontraremos en un neoliberalismo. Y si eso es lo que quieren… yo no pelearé por ello. Yo peleo por lo público.

Peleas por lo público como podemos ver, por ejemplo, en el programa ‘En Portada’ donde trabajas.¿Cómo es la elección de los temas?

Podemos proponer los temas tanto nosotros como el director. No tenemos ningún tipo de presión. A lo mejor he tenido algún tema que no me ha gustado del todo pero el director quería que lo hiciera y lo he hecho, o viceversa. Al final es un trabajo en conjunto.

¿Existe algún tema o algún entrevistado con la cual te negarías a tratar?

Yo no haría nunca temas escabrosos, escandalosos o manipulados. Vamos a ver, hay temas que pueden no gustarme nada, pero si hay un momento en el que tengo que hacerlo pues lo haré con la mayor honestidad posible. Y en cuanto a las entrevistas habría que ver cómo se haga. ¿Entrevistaría a un terrorista? Sí porque necesito esa información. ¿La emitiría tal cual? Eso ya es otra cosa. A mí me costaría mucho entrevistar a un violador o a un pederasta pero es que muchas veces tenemos que entrevistar a gente que nos produce vómito y aun así lo hacemos. En cualquier caso no puedes negarle el derecho de información a la audiencia o al lector. En todos estos casos, lo importante y determinante al final es el tratamiento que le des.

Un tema que ha vuelto a la actualidad en la última semana es el caso de Roberto Saviano.Si te encontrases con una información de semejante calibre ¿correrías el mismo riesgo?

Sí. Creo que como periodista tengo que hacerlo. También depende lo que consideres riesgo y en lo que estés metido.

Él mismo ha confesado que se arrepiente…

Es que entonces ¿qué es el periodismo? Es como si un juez dice “yo no voy a juzgar a un asesino porque me puede matar después”. Aun así, es muy fácil decirlo sin haberlo vivido. Probablemente en la misma circunstancia que Saviano dirías lo mismo pero seguro que antes de hacerlo te hubiese dicho lo mismo que yo: “tengo que hacerlo porque soy periodista y mi honestidad está ahí”. Saviano es el caso más conocido pero hay muchos más como él. Como periodistas tenemos que decir que sí porque es nuestra obligación destapar las tramas pues están haciendo daño a la sociedad y tienen que ser denunciadas. En el momento en que te encuentras con esa información dudo que alguien piense que las consecuencias puedan ser tan graves.

En pocas palabras: ¿qué piensas de…?
ISIS: Una amenaza que no se soluciona con bombardeos y sin ir al fondo de los problemas.AbdullahAbdullah:  Quizás el futuro de Afganistán pero no el mejor.Hamid Karzai: Lo pudo hacer bien pero lo hizo muy mal.

Vladimir Putin: Peligroso pero listo.

Barack Obama: Un premio de la paz no merecido.

Mariano Rajoy: Un hombre gris.

Leopoldo González-Echenique: Me gustaría que pusiese un proyecto de TV pública sobre la mesa.

Pilar Requena: Una persona curiosa a la que todavía le queda mucho por aprender.

 

¿Cuál sería tu límite?

Mi vida. Mi vida y la de los demás. Yo tengo claro que una noticia no merece una vida. Ahora, una cosa es que tú lo tengas previsto y otra es que la consecuencia final sea la muerte. No puedes poner en peligro tu vida o la de tus compañeros.

Además del riesgo también compartes con él la literatura y el periodismo de investigación. Tu primer libro fue ‘Afganistán’, ¿cuánto tiempo te llevó?

Mucho. Me llevó dos años y dos veranos en los que pasé mis vacaciones en Afganistán recabando información, haciendo trabajo de campo. Bueno, la gente se ríe cuando digo vacaciones. Estuve dos años o tres compaginándolo con la televisión y con las clases. Además, también consulté muchas fuentes que incluso no están reflejadas porque lo pidieron y leí lo que no está escrito.

¿Por qué ese amor por Afganistán?

No lo sé. Tiene algo que te atrae. Aunque hay algunos muy malos, la gente en general es buena. Han sido víctimas de una guerra continuada prácticamente desde los años 70 que ha derivado en una sociedad que es muy ruda, pero también descubres gente francamente tierna. Ahora, es un país muy duro del que tienes que liberarte de vez en cuando. Allí he conocido gente maravillosa y me ha enganchado, tal vez el que más. Lástima que hace tiempo que no puedo ir.

¿Y en la actualidad estás trabajando en algún proyecto similar?

Siempre estoy tejiendo cosas pero normalmente no tengo tiempo. Me quería lanzar con libro sobre Libia pero una vez me decidí me tuve que echar atrás porque no tenía tiempo; aunque eso no quiere decir que no lo recupere dentro de un tiempo. Tengo un problema fundamental porque cuando me planteo un tema y al final me los tomo en serio no se puede ir. No descarto seguir con proyectos pero tengo que buscarme el tiempo y tengo otras prioridades y obligaciones ahora mismo que no puedo dejar de lado.

Cambiando un poco de tercio, aunque continuando en la actualidad, un tema del cual quiero preguntarte y del que podrías escribir un libro es el conflicto ucraniano…

No voy a escribir un libro sobre Ucrania. Es un conflicto del que me queda mucho por conocer (risas).

Dentro de tu conocimiento, ¿la solución del conflicto está en la división del país?

No. No descarto que esa sea una solución pero no es la adecuada porque estoy convencida que los ucranianos no lo quieren. En Ucrania hay dos almas dentro de un mismo país como en otros hay muchas almas distintas y son un país. La solución pasa porque el alto el fuego se mantenga y se encuentre una fórmula en la que todos puedan verse representados y tengan influencia en el gobierno central. El gran error de esta crisis es que Occidente puso a Ucrania entre la espada y la pared cuando no puedes poner ante esa tesitura a un país tan dividido. Otra cosa es en lo que ha desvariado esta locura colectiva. En todos los conflictos, y en este más que nunca, hay que seguir el orden de los acontecimientos. Porque ahora no me van a convencer a mí que el origen de las protestas en el Maidán fue la política imperialista de Putin. No. Fue fruto de unos estudiantes proeuropeos cabreados porque no se iba a firmar el acuerdo de asociación con Europa y protestan en un momento determinado. Se asalta la plaza y luego eso torna en otra cosa totalmente distinta.

¿Cómo por ejemplo que en el centrp de prensa del Maidán el que parecía estar al frente fuese estadounidense?

Y la paramilitarización. O aquel que se llama comandante de un centro ocupado y luego era un civil.Yo en el 15M no vi bates de béisbol ni centurias en plan formación, ni se ocupó el ayuntamiento. Allí vi una paramilitarización que no he visto en otros movimientos cívicos.¿Quién estaba paramilitarizando?¿Quién trajo tantos bates de béisbol y pistolas? ¿Quiénes estaban tras esas máscaras que les preguntabas y no hablaban? Eso es lo que tienes que analizar, no si fue Putin el que organizó el Maidán para merendarse a Crimea. No, mire usted, de momento estamos viendo lo que está pasando: la OTAN cambió de estrategia tras la Guerra Fría y está fracasando constantemente. Y volvemos al antiguo enemigo cuando tenemos otros  muchos enemigos.

¿Está siendo Ucrania el escenario de una obra de teatro a escala mundial?

No, no, no. Estamos hablando de un conflicto con varios miles de muertos de por medio.

Pero has dicho que el Public Relations era estadounidense…

SÍ, bueno, el que estaba ahí. No, pero era un movimiento montado.

¿Por quién?

Primero por los propios ucranianos pero ayudados por Occidente y Polonia. Sobre todo por Estados Unidos y Polonia. Claro y en botella. No hay más que escuchar la conversación de Nuland y el “fuck the EU” se ve que está manejando los hilos. Aquí no hay buenos o malos, sólo gente que tienen intereses espurios y que aparecen ahí cuando les interesa. Yo estoy convencida que el origen de Euromaidán fue espontáneo, de chavales mayoritariamente universitarios que se ponen en una plaza porque no les gusta y luego se trastoca…

Como la Primavera Árabe.

Exacto, es otro exponente. Lo que pasa es que tú tienes claro que eso puede pasar. El no evitarlo o promoverlo es lo denunciable. Yo no digo que en las Primaveras Árabes no hubiese un movimiento cívico y secular que quería un cambio democrático, y los había, lo que pasa es que no tenían la fuerza. Eso se trasmutó en otros que aprovecharon la situación apoyados desde Occidente o aliados de Occidente en Oriente Medio. Y esto se avisó. ¿Se pudo evitar? Sí. ¿Se quería evitar? Probablemente no. Y esas son las preguntas que deberíamos responder porque ahora mismo estamos atacando a los mismos que apoyamos.

¿Estamos siendo manipulados por los organismos internacionales?

Depende. Hay muchos que al final se ven superados. Por ejemplo, las Naciones Unidas nacieron para unas circunstancias históricas determinadas, para un mundo concreto, y lo que necesitan es cambiar para acoplarse al S.XXI y poder ser efectivas. No hacen el mundo mejor pero consiguen que no sea peor. La ONU está trabajando también día a día en cultura y educación y sanidad y derechos humanos, pero todo está centralizado en los errores del Consejo de Seguridad y el manejo del mismo por parte de las potencias. En este mundo globalizado no podemos darle la espalda al que vamos a necesitar para luchar contra alguien o las amenazas globales, y por eso es tan estúpido enfrentarse con Putin. Le necesitas. Las amenazas globales las tenemos que enfrentar todos juntos. No tiene sentido este enfrentamiento. Es más, Putin ha colaborado en muchas cosas y a Polonia no le ha salido mal. En 10 años ha conseguido lo que España no ha conseguido desde el 86 con superficie y población similares. Apuntémonos el dato. Hay una serie de sucesos sobre los que te preguntas: ¿Eran necesarios?

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