Bogart, sin más

 

Por José A. Valverde

 

1 FOTO ARTICULO JOSE A VALVERDE

 

Hoy vamos a entrar en el Rick’s Café Américain con el que tiene las llaves, Rick Blaine, más conocido como Humphrey Bogart. Se trata sin duda del actor más icónico de la era que hoy damos en llamar cine clásico. Actualmente no podríamos entender muchas de las claves del cine americano y de los personajes masculinos sin su influencia. No siempre fue así. Nacido en 1899 en una familia acomodada, no tuvo una carrera fácil en sus inicios. Dejó sus estudios y se dedicó a las artes escénicas sin demasiado éxito en Nueva York. A raíz de algunas posibilidades que se le ofrecían en el cine, se trasladó a Los Ángeles. Durante la década de los ’30 consiguió ser contratado por la Metro pero ésta le utilizó siempre en papeles menores.

foto 12 2Curiosamente el éxito le llegó de una forma inesperada. A través de una obra de teatro “El bosque petrificado” que tuvo gran éxito. En su paso a la gran pantalla, el protagonista, Leslie Howard, exigió que se contara con él en el papel del gánster que había interpretado en el teatro. En la película su actuación junto a Howard y Bette Davis no pasó desapercibida y, a partir de ese momento, su carrera empezó a despegar. Era ya 1937. Recibió mejores propuestas y papeles algo más relevantes pero no fue hasta 1941, con más de 40 películas en su haber, cuando empezó a forjar su leyenda. Alcanzó un cierto estatus ya maduro, circunstancia que marcaría su trayectoria. No voy a seguir con su biografía que es conocida por todo buen aficionado. Entre las innumerables publicaciones dedicadas a su figura os recomiendo, por breve y acertada, la entrada que le dedicó Terenci Moix en su serie “Mis inmortales del cine” en el volumen de los años ’40.

 

Los diferentes Bogarts

El primero que nos viene a la mente es, por supuesto, el personaje duro, cínico, de lengua afilada y respuesta ágil que interpretó en tantas películas. Entre las más destacadas las que le lanzaron definitivamente al estrellato en 1941 y 1942: “El halcón maltés” y “Casablanca”. Ese mismo antihéroe, cada vez más curtido, es el que formó una sociedad dentro y fuera de las pantallas que a nosotros nos parece eterna pero que duró “sólo” cuatro películas. Naturalmente hablo de sus memorables películas con la que sería su cuarta esposa, Lauren Bacall.foto 12 3 Son “Tener y no tener” a las órdenes de Howard Hawks al que hemos de atribuirle tan maravilloso hallazgo,  “El sueño eterno” también con Hawks, “Cayo Largo” y “La senda tenebrosa”. Probablemente este es el Humphrey más popular y el preferido por muchos pero hay otros muy destacables. Por ejemplo, el perseguido. Generalmente se trataba de gánsteres, redimidos o no, que tenían el destino marcado desde el inicio de la cinta pero que se resistían a resignarse. Los interpretó al principio como en el caso de la mencionada “El bosque petrificado” y, consiguiendo gran éxito, en “El último refugio” en 1941, año redondo junto a ” El Halcón maltes”. Retomaría el papel casi al final de su carrera en una de mis favoritas, “Horas desesperadas” ya en 1955. En ella es el cabecilla e un grupo de fugitivos que secuestran a Fredric March y a su familia. En la vida real creo que Bogart le “secuestró” a March numerosos papeles…

Otro de los roles que merece ser comentado es el de aventurero. Se prodigó menos en este género pero hay dos títulos esenciales en su carrera. Uno a nivel artístico y el otro, no menos elaborado pero con mayor éxito en taquilla, que realizó de la mano de su amigo John Huston. Son “El tesoro de Sierra Madre” en el que el director trató con una precisión quirúrgica el tema de la codicia y en el que yo veo el origen de otros héroes aventureros y buscadores. Si no, fijaros en la foto. No sé si os recordará a alguien ese aspecto…

La otra es ni más ni menos “La  Reina de África” que le valió un Oscar y en la que el reto de enfrentarse a una de las mayores actrices del siglo XX, Katharine Hepburn, resultó un acierto. En esa barcaza no perdió nadie y salieron reforzados los dos. Es para mi gusto una de la películas que mejor combinan la aventura y el romance con unos personajes que, a priori, no parecían muy predispuestos a devaneos. foto 12 4

 

Destacaré finalmente otro arquetipo que encarnó con igual solvencia, el hombre maduro de vuelta de todo pero que deja traslucir sus emociones y se muestra tierno sacudiéndose la mueca sarcástica de sus papeles clásicos. Dos películas sobresalen para poder comentarlo. Las protagonizó en sus últimos años: “La condesa descalza” y “Más dura será la caída”. La primera, dirigida y escrita por Joseph L. Mankiewicz, es un ejercicio parecido al que el autor hizo en “Eva al desnudo” pero cambiando el mundo del teatro por el del cine. Bogart es un director que nos cuenta a base de flashbacks su relación con la llamada condesa descalza, interpretada por Ava Gardner en su esplendor. Como suele sucedes en los filmes de Mankiewicz, la narración y los diálogos son maravillosos. Es cierto que hay que cerrar un poco los ojos en el fragmento de ambientación española pero por lo demás, la considero una obra de arte.

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En “Más dura será la caída” (1956), su última película, un Humphrey ya muy deteriorado físicamente hace el papel de periodista deportivo también de vuelta de todo pero con capacidad de transmitir ternura y sentimiento. Nos habla la película, basada en una novela de Budd Schulberg autor de “La ley del silencio”, de los entresijos  y amaños en el mundo del boxeo profesional. Una muy buena película y un notable final a una carrera de leyenda. Existen muchos más bogarts, los más importantes, los que tenemos cada uno de nosotros en nuestra memoria.

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