Javier Sánchez Menéndez, editor en Sevilla: “Leer es la mayor bendición que se nos ha otorgado” (ENTREVISTA)

Por José Manuel Sánchez Moro

JSM enero 2014 001

Foto de Jaime Sánchez Martín

A Javier Sánchez Menéndez, en los suplementos de cultura, le cuelgan el epíteto de “el hombre de moda”. Este gaditano (Puerto Real, 1964) ha vivido escribiendo para morir editando. Editando poesía de Juan Ramón Jiménez, por ejemplo, en un país como es este actual. También ha hecho poesía. Es autor de siete poemarios, que algunos ahora se reeditan: Motivos (1983), El violín mojado (1991 y 2013 – reedición-), Última cordura (1993), La muerte oculta (1996 y 2014 –reedición con prólogo de Antonio Colinas-) o Una aproximación al desconcierto (2011). Una selección de su poesía se reúne en Faltan palabras en el diccionario (Poemas escogidos 1983-2011) (2011) y en Por complacer a mis superiores (2014). Articulista y ensayista, dirige desde 2009 “Ediciones La Isla de Siltolá” (Sevilla), editorial peculiar por lo editado (sobreabundancia de poesía en habla hispana) y por el diseño de sus libros (cubiertas ajedrezadas).

Rafael Reig dijo que la poesía no vende pero que da prestigio. ¿Cómo es eso?

Reig tendría sus razones para decir eso. Admiro a Rafael. La poesía no vende, pero tampoco da prestigio, otorga vida, simplemente vida, que no es poco en estos tiempos. Lo es todo.

Juan Ramón Jiménez, epiléptico y loco perdido, quemó hasta el último ejemplar de “Ninfeas”, su primer libro. A menudo, el escritor (el poeta sobre todo), reniega de sus primeros libros. En su caso, si es así, debe ser infernal dada las imparables reediciones. ¿Reniega de alguno o cree oportuno retocarlo ante estas reediciones?

No hay tanto publicado, aunque le indico como ya he comentado en otras ocasiones, que no renuncio a un solo verso escrito aunque tenga 35 años.

¿Es metódico en la creación, se obliga a hacer poesía?

No creo que metódico sea la expresión para comentar acerca de la creación. Soy lector, principalmente lector. Lector paciente y constante. La creación vendrá, si tiene que llegar.

Muchos escritores (más aún poetas, por aquello del ritmo verbal) antes de iniciar la creación leen a otros para coger ese ritmo. Si lo hace, ¿cuáles serían de los que se vale?

El poeta debe tener su propio ritmo, al igual que debe disponer de tono propio. Leo a otros para aprender y para disfrutar, simplemente.

A todo escritor le empuja a escribir otro escritor. Ser como él o mismamente imitarlo. ¿Cuáles fueron las más tempranas influencias de Javier Sánchez Menéndez?

Leer es la mayor bendición que se nos ha otorgado. Leer poesía es la culminación. Platón, Virgilio, Dante, Rilke, Leopardi, Novalis, Eliot, Juan Ramón, Parra, Rosales, Ángel González, Claudio Rodríguez, Colinas, José Luis Piquero…

Desde su editorial ha convocado el I Premio Joven de Poesía “Antonio Colinas”. Permitiría la irrupción de jóvenes poetas (con fórmulas ya ensayadas como el Adonais: a Diego Doncel o Ángel González –accésit-los catapultó). ¿Qué espera de este premio en lo estrictamente literario?

Me interesa la poesía joven que se hace en España en estos momentos. Pienso que hay muchas voces interesantes, que hay tonos que merecen la pena sacar del anonimato. Espero que el premio se consolide y otorgue oportunidades a los jóvenes. Es suficiente.

Sorprende que una editorial como la suya sobreviva en esta era de crisis y digitalización editando literatura estrictamente técnica y de manual. ¿Cómo hacerlo?

Con amor, paciencia y confianza. La literatura merece esto y mucho más.

El otro día leía en el blog de Cumbreño que usted lo llama una noche para decirle que va a editar un libro con poemas suyos… Así de rápido. ¿Cómo surge un libro en su cabeza? ¿Se rige por estrategias de marketing o público? ¿Lleva tiempo dándole vueltas?
Publico lo que me gusta, aquello que considero que es literatura. Debo reconocerle que he errado en varias ocasiones, pero en la balanza vence la literatura. Llamé a Chema, al igual que he llamado o escrito a casi todos los que he editado.

Una vez escogido el material a editar y pasado el período de impresión, su difusión se deberá esencialmente a los medios de comunicación. Lejos de las noticias de agencia, ¿a qué suplementos recomendaría, Javier Sánchez Menéndez, acercarse a aquel lector que quiera ser buen lector de poesía?

Me hace una pregunta complicada. Hay suplementos y revistas en España, pero no hay suplementos ni revistas en España. Me explico. A la poesía se le dedica poco espacio, apenas alguno. Las librerías quieren libros que venden como es natural, y como decía Reig la poesía vende poco. El lector de poesía en este país es un bicho raro, un ser extraño. Lo poco que tenemos para conocer se limita a un puñado de suplementos literarios y revistas.

Gómez de la Serna y  el modelo de cubiertas ajedrezadas…

Admiro la obra de Gómez de la Serna. La primera edición de las Greguerías tiene una cubierta ajedrezada que siempre he tenido como modelo. De ahí la inspiración.

¿Qué traerá La Isla de Siltolá para después de verano?

Traerá la poesía completa de Julio Mariscal Montes, una antología de José Luis Piquero, una visión de la poesía andaluza, libros de poemas de Nacho Escuín, Carlos Ruta, el último poemario de Javier Salvago, una antología de Ángel García López, un ensayo sobre Platero en su año… Un buen otoño-invierno en la Isla.

Javier Sánchez Menéndez (por José del Río Mons)

Foto de José del Río Mons

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