LOS PADRES MODERNOS

Por: Alfonso Vila Francés

Un padre siempre está pendiente de sus hijos. Se habla mucho de ser madre. Pero… ¿Y ser padre, dónde queda? Antes, mejor o peor, las cosas estaban más claras. Un padre ocupaba siempre el segundo lugar. La madre era el ser primario, el padre gravitaba a su alrededor, aparecía y desaparecía. Su opinión se reservaba para los “asuntos más serios”. ¿Y hoy? ¿Cuál es el lugar del padre hoy?

Aquí tenemos un padre. Vigila de cerca. Pero nunca demasiado cerca. ¿Se puede proteger sin agobiar? ¿Se puede enseñar sin equivocarse? ¿Qué hará cuando su hijo se pelee con otro? ¿Cuándo se caiga y se haga una herida en la rodilla? Un padre no deja de hacerse preguntas. La madre le lleva siglos de ventaja. Él viene de la oficina y el bar, de la carretera y el almacén. Ahora le toca la casa y los niños. Tendrá que ser rápido y no titubear. Un padre mira al mar mientras los niños juegan. Y piensa…

Piensa en la madre, que ahora es la que está en la oficina, viajando, hablando con clientes. Y luego llama a casa por la noche, para ver cómo van las cosas. Un padre pasa el informe. Quiere hacerlo bien. Un padre ahora es más padre que nunca. Los niños juegan.

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