Entrevista a Federico Martín Bahamontes. Primer español en ganar el Tour

“SI HUBIERA SIDO FRANCÉS TENDRÍA MÁS TOURS”

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Por: Diego Rodríguez, David Pérez y Emilio Rodríguez

El Águila de Toledo, como así llamaba todo el mundo a Federico Martín Bahamontes, fue el primer español en ganar el Tour de Francia, allá por 1959. Fue de los primeros ídolos del deporte español en unos tiempos difíciles, donde el hambre de la posguerra estaba presente en cada rincón de nuestro país. Fue elegido recientemente mejor escalador de la historia del Tour. Más de medio siglo después de su triunfo en la ronda francesa y con 85 años, Bahamontes, recibió a HistoriaSport en Toledo, donde  hablamos desde el ciclismo de su época hasta el actual.  

Se llama Federico Martín Bahamontes pero dicen que se llama Alejandro…

Yo soy Alejandro. Lo de llamarme Federico lo decidió mi tío Federico, que decidió que me llamaría como él. Incluso Pepe Reina (padre) ya ha ganado tres mariscadas a costa de mi nombre.

¿Cómo empezó en el ciclismo?

Yo he vivido del estraperlo. No he tenido la suerte que tienen ahora los jóvenes y nunca fui a la escuela, lo que sé me lo he aprendido yo sólo. Lo primero que aprendíamos eran las cosas de la iglesia. En esa época además, como estábamos en la época de la Guerra Civil, me tocaba trabajar. Trabajaba en el mercado y para poder comer me quedaba con las naranjas.

¿Cómo consiguió su primera bici?

La primera bici la compré en un herrero y la tenía tirada sin cubiertas, sin cámaras y sin cadena porque no había. Yo compré la bici con la llanta únicamente.Imagen 1¿Cuándo empezó profesionalmente?

Yo venía de Gálvez, vi a dos compañeros míos y ya pensé que no quedaba ultimo en la primera carrera. Yo iba con zapatillas normales, pedales normales y una bicicleta que pesaba 18 kilos, no cómo las de ahora. En cuanto dieron el banderazo de salida me marché escapado, con un 18-45 sin cambios, y gané la primera carrera.

¿Qué opinaba su padre?

Mi padre no me dejaba correr ni entrenar. Le decían “pero si tu hijo es el que ha ganado…”. Sólo podía entrenar yendo a por estraperlo, ese era el único entrenamiento. No había esa idea de entrenamiento como actualmente.

¿Cuándo se empiezan a interesar más por usted?

Me saqué la licencia de corredor y fui a la Vuelta a Málaga. Gané las cuatro etapas y le saqué al segundo casi una hora de diferencia. Luego fui a la Vuelta a Cádiz e igual. En el sur los corredores no tenían tanta calidad como en el norte. En Madrid había mucha afición, y además las carreteras no estaban llenas de coches como ahora. En aquella época las carreteras era de piedra y tierra y el tráfico era bastante distinto. Era más normal pinchar y nosotros mismos nos teníamos que arreglar la bicicleta con las herramientas que llevábamos encima.

¿Cuál fue ya su primera gran vuelta nacional o internacional?

Yo gané en El Retiro y directamente nos fuimos a la Vuelta a Asturias en el año 1954. El viaje lo hicimos en bicicleta porque no teníamos dinero. En la primera etapa subí como un cohete, gané y le metí seis minutos al segundo. Ese día el entrenador Julián Berrendero me dijo que tenía que ir al Tour de Francia. Yo le dije que ni tenía dinero, ni ropa y que le tenía que preguntar a mi padre. El primer año en el Tour de Francia era un desconocido y ya gané el premio de la montaña. Antes la competición y la calidad de los ciclistas era mucho mayor, había grandes corredores y escaladores, no como ahora que se cuentan con los dedos de una sola mano.

¿Se veía con posibilidades de ganar el Tour de Francia de 1959?

Vine de la Vuelta a Suiza como un tiro y llegué al Tour en plena forma. Yo vi que ganaba ese año el Tour cuando al salir en la primera etapa jugaba con ellos. Porque cuando estás en forma puedes jugar y atacar y contraatacar. Desde el primer día empecé a dominar, porque cuando atacas y estás en cabeza lo sientes.

¿Fue Coppi el gran valedor que le dijo que usted iba a ganar el Tour?

Yo le invité a él a una cacería y como el estaba detrás de mí pues hablamos de lo que podía conseguir. Y entonces firmé por su equipo, el Ticofilina. Gracias a Coppi, que me dijo que dejara de centrarme en la montaña, que la montaña llega sola. Yo lo que sí trataba era de hacer podio, pero no me centraba en la general. Todos los años que he corrido el Tour he hecho podio, ¿qué corredor lo ha hecho?

Cuando gana el Tour, el revuelo que se montó en Toledo fue espectacular.

Fue impresionante. Más de veinte orquestas salieron de la provincia, y el gobernador desde las nueve de la mañana en el balcón. Yo antes estuve dos días en Madrid, en el Hotel Nacional. Y tardé unas cinco horas en llegar de Madrid a Toledo, e incluso la Puerta de Bisagra se abrió. ¡Hasta me pasearon en un coche descapotable por la ciudad!

Como bien ha dicho, siempre estuvo en el pódium del Tour, ¿en el 63 fue una decepción no ganar?

En ese Tour me hicieron el avión entre el equipo de Anquetil y el de Pulidor, yo me quedé prácticamente sin equipo. Ellos no se hablaban pero Pulidor se vendió a su equipo, y es que claro, eran franceses. Ellos antes de que gane un español hacen cualquier cosa, se bajan los pantalones si hace falta. Mirad, yo a Anquetil en la etapa de Andorra le ataqué de salida, y él abandonó… ¡sí, sí! ¡abandonó!, pero antes de llegar a Toulouse había una niebla increíble, y en la subida los montaron en un coche. Los subieron y bajaron el puerto entero en coche, yo abajo cuando salió el sol me di cuenta que los corredores del equipo de él se estaban descolgando del pelotón, entonces me mosqueé porque no es normal que si no está Anquetil se vayan para atrás y no vayan para adelante que es donde hay batalla. Y al rato, a los 8 o 10 minutos veo aparecer a Anquetil con todo su equipo, ¿por qué? Porque sin él no había Tour, y la rivalidad en aquellos momentos estaba entre Bahamontes y Anquetil. Luego salió Pulidor, ¡pero era un segundón!, siempre estuvo detrás de mí.

Usted siempre ha dicho que los franceses hacían todo lo posible para que ganara Anquetil y que este iba dopado, ¿Lo sigue pensando?

¡Mira desde cuando está muerto! Con 17 años ya ganó a Coppi en el Gran Premio de las Naciones con una licencia falsa porque con esa edad no podía correr. Le cargaban pero bien, si hace más de 25 años que está muerto.

¿Entonces nos asegura que se dopaba?

Por supuesto. Hay algunos que han ido muy deprisa, mira Pantani, ¿qué le ha pasado? La gente en su época decía: ¡el mejor escalador del mundo! ¿Cómo? ¿petroleado o sin petróleo? Hay que saber muy bien lo que se dice, haciendo trampas puede ser bueno cualquiera.

Sin embargo usted ha sido elegido mejor escalador de la historia del Tour de Francia. Un español, ¿ya es decir no?

Pero es que la cosa ya no es solo Francia, ahora votan otros países como Italia o Bélgica. ¿Por qué te crees que han comprado la Vuelta a España? Para cargarse al Giro, porque La Vuelta ahora es de los franceses, hace tres o cuatro años que compraron las acciones.

Bahamontes mejor escalador de la historia del Tour, y en segunda posición encontramos a Richard Virenque. ¿Qué piensa de esto?

Pues lo que cualquiera que entienda de ciclismo. A Virenque le preparaban todo, ¡si hasta se lo pusieron a huevo para que ganara el séptimo premio y así no tener seis como yo! Solo tenéis que ver los puertos de categoría especial que coronó primero, con ver eso se sabe la clase de escalador que es. Casi siempre que ganaba se lo tenían todo preparado, le dejaban marchar, igual que al francés del año pasado que le dejaron porque era el 18 de julio, día nacional de Francia. Va de líder otro y deja a este que se escape para que gane ¿tú te crees? Así no, así el ciclismo no.

Y Virenque también estuvo involucrado en una de las primeras y más famosas tramas de dopaje, el caso Festina.

Ese iba más cargado todavía que Anquetil, ya te lo digo yo. Vamos a ver cuánto vive con todo lo que se ha tomado.

¿Por qué usted nunca ganó La Vuelta a España?

Y por qué no la ganó Induráin, ¿no? Si tiene cinco Tours y dos Giros.

También, también, tiene razón. Pero le estamos entrevistando a usted y no a Induraín…

Hay un refrán que dice “nadie es profeta en su tierra”, luego está José María García. Si no estabas entre los que él publicitaba lo tenías complicado, eso era así. Todo es mafia pura, ya os iréis dando cuenta con el tiempo.

Imagen 8¿Cuál fue su mayor rival o el más difícil para usted?

Charly Gaul, de Luxemburgo. Pero hay que saber diferenciar, Gaul era mi mayor rival en la montaña, el que más guerra me daba. Como ciclista en general Anquetil, es el que más ha coincidido conmigo. Tened en cuenta que yo he hecho 11 Tours de Francia de los que abandoné dos, subiendo al pódium en el resto de ocasiones, ¿casi nada ee?

Dice que si hubiera tenido equipo hubiera ganado el Tour más veces…

¡Hombre! Y si hubiera sido francés cada año, porque nos quitaron los grandes premios de montaña a Charly Gaul y a mí para beneficiar a Anquetil. Eso lo podéis buscar por ahí, yo no me invento nada aunque ahora muchos digan que eso es mentira.

¿Sabía hablar francés en cuándo corría?

Entonces no sabía hablar, ni pedir agua siquiera. Ahora me defiendo en francés y en italiano.

¿Y el público francés, siempre le trató bien?

A mí allí me quieren mucho, ¿tú te crees que sin ser francés van a poner una calle y una subida a mi nombre? El espectáculo en el ciclismo está en la montaña, y yo ahí es donde mejor me desenvolvía, donde les hacía vibrar. El que les ganaba las carreras era Bahamontes.

Es imposible hacerle una entrevista pasando por alto su famosa anécdota del helado.

Lo del helado es porque íbamos escapados sacando 15 minutos al pelotón Leguilly, Lazaride y un belga. Estábamos escalando la col de la Romeyère y apareció el coche del belga para decirles que dónde iban conmigo, que si estaban locos. Yo era un escalador nato y me conocía porque había corrido conmigo hace pocos años, no paraba de decir al resto que los iba a dejar atrás. A mí se me rompieron dos radios pero subí hasta arriba con ellos rotos y todo, había 50.000 francos viejos de premio por coronar primero ese puerto, yo quería asegurarme primero el dinero. Una vez que llegué arriba vi un puesto con el carrito del helado que estaba solo, allí no había nadie porque el dueño estaba viendo la carrera. Fui y me eché dos bolas de vainilla mientras todo el mundo no paraba de hacerme fotos.

¿El ciclismo actual es tan duro como el de antes?

El de antes era mil veces más duro. Antes te pasaba un coche y te echaba todo el polvo o barro en la cara, ¡menudo gusto te daba! Ahora es muy diferente, desde las carreteras que todas están asfaltadas hasta el peso de las bicicletas. No se puede hacer ninguna comparación con el ciclismo de antes, es un mundo completamente diferente al de ahora.

Y se corrían etapas de hasta 355 kilómetros, ¡qué barbaridad!

Y con solo un día de descanso. Por eso me entra la risa cuando se intenta comparar con el ciclismo de ahora, porque si me permitís la expresión y hablando en plata el de ahora es un ciclismo de risa. Antes teníamos contrarreloj de hasta 80 kilómetros, ¿cuántas hay de esas ahora? Hoy un coche coge y se pone detrás de un ciclista, ¡eso es contraproducente! Se están cargando el ciclismo, principalmente los malos ciclistas, los que no valen. A mí me gusta exigir, sacar el máximo de cada uno, pero los peores son los padres. No ven los errores de sus hijos y así les pasa, que no llegan a nada.

¿El dopaje también tiene que ver con este mal momento del ciclismo?

Bueno esa es una, luego está el peligro que tiene montar en bici por las carreteras actuales. Yo cuando me retiré y salí un día con ella por aquí dije que no montaba más. Me pasaban los coches a 120 km/h pegados, con el peligro que tiene eso. Luego el problema es la publicidad. Carrillo dijo que un porrete no hacía daño a nadie. Pero detrás de uno van dos, y luego van tres, y si hay un corrillo uno cada uno… Y en los botellones pasa lo mismo. Y si alguien escribe y hace publicidad, que no falsa, sino mala, eso es lo que se va a creer la gente. Y a mí muchas veces me han dicho que yo también me dopaba, pero si me hubiera dopado no estaría como estoy con 85 años. En el ciclismo hace falta hacer periodismo bueno, sano, y buscar otro tipo de noticias que no sean las malas. Eso no es noticia, eso es hacer mal. A mí no me gusta hablar de ello, cuanto menos se hable menos publicidad para influir a los chavales.

Ya dijo usted hace bastante que algo raro había detrás de Armstrong…

Yo ya sabía que algo había, solo que le tenían muy mimado porque le habían operado. Algo había, con un solo huevo deja atrás a todo el mundo, no tiene sentido, entonces cuando le pusieran el otro ya sí que era superior.

¿Y el caso Contador como lo ve?

¿Ves como sin querer vais todos al mismo vicio? De todas formas, desde la sanción Contador está haciendo como Íker Casillas. ¿Cuándo has visto a Casillas tan en forma como ahora mismo que le han metido en el banquillo? Cuando alguien te quita el puesto, ahí es cuando aparece el atleta, el fenómeno, y lo demuestras y te cuidas. Y lo que ha hecho este invierno Contador es lo que no ha hecho el año pasado. Y el año pasado estuvo con Fernando Alonso haciendo chorradas con los coches y eso es como tener varias novias. Si tienes una novia, pues que sea la bicicleta, y ya si estás casado pues es la bicicleta más la bicicleta. Y este invierno se ha aplicado porque el palo que se llevó le ha demostrado que se puede ir a carrete. Ahora como de positivo verás entonces…

¿Cómo eran los controles en la época?

Yo nunca he pasado un control, no había.

¿Cuál es el mejor ciclista español de todos los tiempos, para usted?

Cuando son de generaciones diferentes no puedes compararlos. Los medios que tienen ahora son diferentes a los míos. Tú dile a Contador que se venga desde Burgos en bicicleta, o que se vaya a Asturias en bicicleta. No va a ir. Indurain tampoco y me estoy yendo más atrás. Y a Perico le llevaron en el helicóptero de la Cadena SER desde Zaragoza hasta Huesca porque hacía mucho calor en el coche. Nosotros sólo teníamos una maletita y un botiquín; ahora piden médicos, piden masajistas, etc. Si el ciclista no pasa calamidades se vuelve muy señorito. Elegir a uno es muy difícil, porque también se pueden separar por géneros. ¿Completo? Pues ha estado Fernando Manzanares que ha sido bueno, Botella también. Mejor que esos, Helio Rodríguez, Julián Berrendero, etc. pero tienes que buscar por generaciones. Desde que yo gané hasta que ganó Luis Ocaña pasaron 14 años, de Ocaña a Perico 15 años y de Perico a Indurain 3 años. Ha habido épocas. Yo enseñé el camino porque fui el primero. Antes los españoles éramos considerados los peores. De mi época el mejor fue Coppi.

¿Qué siente al ver una bici actual?

Mejor que ni la toque. Tengo alguna de Contador del Giro y las cojo y me siento todavía peor. Me cabreo porque pienso que si yo tengo el récord en tal sitio, ¿en cuánto lo habría logrado con las de ahora? Todavía con todo lo moderno no superan mi récord. Por eso me quieren poner la subida ahí en los Pirineos con mi nombre.

Hablando del reconocimiento, ¿En Toledo tiene algún monumento?

No tengo ningún monumento; donde tenía la tienda le han puesto Plaza de Bahamontes y el museo lo tengo en Seseña Nuevo y hay un polideportivo con mi nombre en Guadamur, pero aquí en Toledo ningún monumento. Si hasta abrieron un velódromo y no me han dicho nada. En Francia en la autovía a Toulusse sí tengo un monumento. Tengo más reconocimiento en Francia porque casi todo mi palmarés lo he hecho allí.

¿Y de dónde viene el apodo de “El Águila de Toledo”?

Fue porque un francés vino a hacerme una entrevista como habéis hecho vosotros y le llevé a la Puerta de la Bisagra y le enseñe el águila del escudo de Toledo y aprovechando eso y que yo era buen escalador, en su reportaje me llamó “El Águila de Toledo”. Eso fue antes de ganar el Tour.

Un águila que comenzó a volar con Federico Martín Bahamontes y que después ha llegado a París más veces vestido de amarillo. Un placer entrevistar a una leyenda del ciclismo y deporte español en general. Muchas gracias.Imagen 2

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